Con la llegada del nuevo coronavirus, un gran número de personas se han visto afectadas. Esta pandemia está haciendo que padres e hijos se queden en casa y que se separen de los demás para ayudar a contrarrestar la propagación de la COVID-19.
Adecuarse a nuevos hábitos es fatigoso para todos. Sin embargo, como en todo caso, algunos sales más afectados que otros. Tal es el caso de los niños con autismo, que están más propensos a verse afectado por los cambios.
Los niños con trastornos de espectro autista (TEA), les resulta difícil explicar sus miedos y frustraciones. Por ello, se les debe explicar de manera para que les resulte fácil entender, con el objetivo de que los menores se adapten a la situación, incluso, a dar lo mejor de sí mismos durante esta etapa.
Según Child Mind Institute se puede desarrollar un plan de emergencia, este debe incluir datos concisos en caso el personal de emergencia tenga que ingresar a la vivienda y necesite información inmediata.  No olvidar tener a la mano números de personas o entidades que puedan ayudar a los menores de edad. Así mismo, se podría establecer una rutina de las actividades para crear hábitos de responsabilidad y disciplina.


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