En la última década hemos aprendido más acerca del cerebro humano que en casi toda la historia de la humanidad. En gran medida se debe a los avances en la neurociencia, sobre todo en el uso de tecnologías nuevas como las máquinas de resonancia magnética funcional.

La medicina moderna recolecta una enorme cantidad de datos, provenientes un sinfín de estudios e investigaciones, pero parece que el proceso de interpretación no logra seguirle el ritmo.

Aunque seguimos avanzando en el conocimiento del cerebro humano, mucho permanece detrás del velo del misterio. Aunque ahora sabemos que muchas ideas que por años se creyeron hechos irrefutables, ahora son mitos que han quedado al descubierto. 


7 datos curiosos sobre nuestra memoria


1.    El cerebro actúa como una herramienta que sirve para detectar el dolor, mas no lo siente.  Cada vez que un receptor de dolor de cualquier parte del cuerpo se activa, ya sea porque sufrimos un golpe o una herida, un impulso viaja por nuestra médula espinal hasta el cerebro. Entonces el cerebro envía una señal de dolor. Sin embargo, el cerebro por sí mismo no tiene receptores de dolor.

2.  Nuestro cerebro crea recuerdos falsos. No todo lo que recordamos es cierto o ha ocurrido en la vida real. Los falsos recuerdos consisten en la recuperación en la memoria de un suceso que nunca existió.

3.    Efecto Mandela. Describe el fenómeno en el que un gran número de personas recuerda (casi de manera exacta) un suceso que nunca ocurrió como tal o que no coincide con la realidad.

4.    El cerebro crea los recuerdos y la mente crea los detalles. Según un estudio realizado en la Universidad de Harvard a cargo del profesor y psicólogo Daniel L. Schacter reveló que nuestro cerebro solamente guarda la información importante o con contenido emocional pero el resto de los detalles de aquello vivido no llegan a almacenarse, siendo añadidos e inventados posteriormente por nuestra mente.

5.    Los recuerdos dependen del contexto y las emociones. Según nuestro estado de ánimo la memoria tenderá a rescatar recuerdos en los que experimentábamos esas emociones. Es decir, cuando estamos contentos o alegres es más fácil que recordemos situaciones en las que también lo estábamos.

6. Los olores despiertan recuerdos en nuestra memoria. Un perfume o incluso el olor del café pueden transportarnos instantáneamente al pasado o despertarnos fuertes emociones ¿por qué? Esto se debe a que los olores se procesan a través del bulbo olfativo, que se encuentra justo al lado del hipocampo, la región  del cerebro que almacena nuestros recuerdos y de la amígdala, que se encarga de procesar las emociones y la memoria emocional. Están conectados.

7.- Puertas que borran recuerdos. Según explicó el psicólogo Gabriel Radvansky para la entrevista Live Science, estudios han   demostrado que "entrar o salir por una puerta actúa como una frontera entre eventos en la que la mente, la cual separa episodios de actividad y los archiva" Eso explicaría por qué es habitual encontrarnos en una habitación sin saber a qué habíamos ido. El mismo efecto también se produce si nos imaginamos atravesando una puerta.