¿Qué es la hipertensión o presión alta?

Es una patología crónica en la que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.



¿Cuáles son los síntomas?

Una persona con hipertensión podría no experimentar ningún síntoma, de hecho, esta enfermedad es conocida como “el asesino silencioso”. Se sabe que la presión arterial suele provocar sudores, ansiedad, problemas de sueño y enrojecimiento. Sin embargo, en la mayoría de los casos, no aparecerá ningún síntoma. Las revisiones regulares de la presión arterial es vital, ya que generalmente no habrá síntomas que le avisen de la enfermedad.

¿Cuáles son sus principales causas?

  • Edad: La hipertensión suele ser más común en personas mayores de 60 años.
  • Altura y peso: La obesidad representa un factor de riesgo clave.
  • Consumo de alcohol y tabaco: El consumo de grandes cantidades de alcohol de forma regular puede incrementar la presión arterial de una persona, al igual que el tabaco.
  • Sexo: Los hombres son más propensos a sufrirla a una edad más temprana. En el caso de las mujeres, la frecuencia suele ser superior pasando los 40 años.
  • Enfermedades de salud existentes: Las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la enfermedad renal crónica y los niveles de colesterol elevados pueden derivar en hipertensión, sobre todo cuando la gente envejece.

¿Cuán peligrosa puede ser esta enfermedad?

La hipertensión puede provocar un infarto de miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca. Los vasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (aneurismas) y zonas débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. La tensión arterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular.

¿Qué pasa si no la controlo a tiempo?

Las consecuencias de la hipertensión para la salud se pueden agravar por otros factores que aumentan las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular o insuficiencia renal. Entre ellos la exposición a un estrés permanente, la obesidad, el colesterol alto y la diabetes mellitus.

¿Cómo puedo prevenirla?

·         Llevar una dieta balanceada.

·         Evitar el uso nocivo del alcohol y tabaco.

·         Realizar actividad física.

 

·         Gestionar el estrés de una forma saludable.