
Según un análisis, publicado en la revista
médica británica The Lancet, las
copas menstruales son seguras y efectivas.
Estos
dispositivos resultan ser una alternativa rentable a largo plazo, pues son
re-utilizables, y cuentan con una perdurabilidad de 5 a 10 años, a diferencia de
las toallas higiénicas o tampones, que tienen un único uso, son desechables,
contaminantes y caras.
Las copas menstruales tienen talla (S, M, L). Para cada mujer va a variar, dependiendo de su edad, flujo vaginal, y si es que ha tenido hijos.
-Si es que sé es joven y la menstruación es baja, se debe elegir la talla S.
-Si es que ya se ha se pasado los 30 años y no se ha tenido hijos, se debe elegir la talla M.
-Si es que se ha tenido algún parto vaginal se debe elegir la talla L.
Antes
de hacer uso de la copa menstrual, se debe esterilizar en agua hervida, entre 3 a 5 minutos. Después de ello, es necesario
lavarse correctamente las manos para evitar cualquier tipo de infección futura.
Por consiguiente, se tiene que doblar la copa para que esta pueda ser insertada
en la vagina, una vez dentro, la copa regresará a su forma original de vasito.
Para
retirarla se debe presionar la base y extraer. Si es que el periodo menstrual
aún no ha acabado, se lava con agua limpia, y se coloca otra vez. Recuerda que:
antes y después de cada periodo, la copa menstrual debe ser esterilizada.
Cuando
se tiene la copa puesta se puede hacer todo tipo de actividad, desde caminar
hasta saltar. Sin embargo, es necesario recalcar que no se puede mantener
relaciones sexuales con ella puesta.
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