El mindfulness es una técnica de relajación que permite tomar conciencia plena de las emociones con el fin de eliminar la frustración o ansiedad que produce el no poder cambiar ciertas situaciones. El objetivo es lograr un profundo estado de conciencia durante la sesión, y para ello se usan distintas técnicas específicas para lograrlo. Se busca que la conciencia se relaje y no elabore juicios de las sensaciones, sentimientos o pensamientos. Saber lo que acontece interiormente en cada instante a través de la gestión de los procesos atencionales. El Mindfulness consigue separar a la persona de sus pensamientos para poder reconocerlos y poner en duda los patrones mentales, otorgando un gran peso al aquí y el ahora mediante una atención total al momento presente.

Hay dos maneras de practicarlo:

1. Manteniendo la mente centrada en un solo punto de atención: por ejemplo a través de la respiración en la meditación 

2. Manteniendo la mente abierta y flexible: en un estado de atención y alerta para observar hacia donde se dirige, se trata de mantener la mente en una posición de observador desde un punto neutro. 

¿Por qué debemos practicar Mindfulness?

Una investigación publicada en la revista Journal of Internal Medicine reveló que practicar media hora de Mindfulness diaria alivia los síntomas de trastornos como la depresión o la ansiedad. Además, descubrieron que la meditación centrada (procedente de la práctica budista de concentración en el presente y ausencia de juicios de valor) podía tener efectos positivos en la percepción del dolor.

¿Cuales son los beneficios? 

1. Ayuda a controlar el estrés y la ansiedad

2. Ayuda con los problemas de insomnio

3. Protege el cerebro

4. Acrecienta la capacidad de concentración

5. Contribuye en las relaciones interpersonales

6. Mejora la memoria de trabajo