Las enfermedades de la glándula tiroides son más frecuentes de lo que creemos y puede condicionar seriamente nuestra salud y calidad de vida.

¿Tienes síntomas pero todavía no te han diagnosticado nada? Los síntomas más frecuentes son agotamiento, piel seca, problemas de peso, caída del cabello, trastornos de sueño. Esto quiere decir que tu glándula tiroidea no está funcionando adecuadamente.



La tiroidea habita en el sistema endocrino y está en constante comunicación con todos los órganos y glándulas de este sistema. Sin embargo, aunque parecen lo mismo el hipertiroidismo y el hipotiroidismo son cosas distintas.

Hipotiroidismo: Los síntomas varían del caso anterior: fatiga, sensibilidad al frío, estreñimiento, piel seca, aumento de peso, hinchazón de la cara, ronquera, debilidad muscular, nivel de colesterol, inflamación de articulaciones, depresión, etc. En ambos casos, si crees que puedes estar padeciendo esta enfermedad, el primer paso es hacerse un análisis de sangre.

Hipertiroidismo: Afecta de forma directa al sistema hormonal. Algunos de sus síntomas son: latidos cardiacos irregulares, acelerados y fuerte, temblor en las manos, cambios bruscos en el peso, fatiga, dificultad para concentrarse, aumento del tamaño de la tiroides (bocio) o aparición de nódulos tiroideos, intolerancia al calor y sensación de sofoco, ansiedad, inquietud, pérdida de cabello o insomnio, entre otras.